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EL PRESIDENTE SE REFIRIÓ AL POBRE ÍNDICE DE EGRESOS EN LAS UNIVERSIDADES. EN OTROS PAÍSES DE LA REGIÓN, SE RECIBE HASTA UN 80% MÁS DE ESTUDIANTES. LAS RAZONES Y POSIBLES SOLUCIONES


“Una de las tasas de graduación más bajas del mundo”, la única y deliberada referencia de Macri a educación

En el medio de su discurso, después de anticipar que no iba a poner el foco en educación, el presidente Mauricio Macri le dedicó unos segundos a las universidades. Ante un auditorio de 170 referentes de distintos sectores, dijo que, en diez años, la plantilla docente y no docente aumentó un 30%, pero la matrícula de estudiantes solo incrementó un 13%. “Esto no se correlaciona con la tasa de graduación, que es una de las más bajas del mundo”, cuestionó.

Danya Tavela, secretaria de politicas universitarias, “El presidente pide a las universidades que acompañen a la sociedad en el enorme esfuerzo que está haciendo. Necesitamos articular los recursos del Estado en pos de mejorar su desempeño. Es decir, aumentar el número de graduados y la retención de los estudiantes y poder articular su oferta académica con el sector socioproductivo”.

En América Latina escasean las estadísticas. Se conoce, sin embargo, que en Argentina hay una tasa promedio del 30% de graduación. En cambio, en Colombia, Brasil, Chile y México hay entre un 70 y 80% más de graduados por habitante.

“¿Qué tienen estos cuatro países que la Argentina no tiene?”, preguntó en forma retórica el economista Alieto Guadagni, miembro de la Academia Nacional de Educación. “Argentina tiene ingreso irrestricto y esos cuatro tienen exámenes muy exigentes. A esta hora, hay 7 millones de brasileños estudiando porque el mes que viene tienen un examen de cinco horas y al otro domingo cinco horas más. Y los nuestros están volviendo de viaje de egresados”,

De acuerdo a Guadagni, la solución es implantar un examen general que estimule la preparación de los estudiantes en sus últimos años de secundario. “Lo hace todo el mundo salvo Argentina y Uruguay. Es un atraso tremendo. Implantar exámenes es una condición necesaria pero no suficiente, aunque no se va a cambiar”, agregó.

Tavela mencionó el programa Nexos, con el que buscan “tender puentes entre la escuela secundaria y la educación superior para fomentar las vocaciones tempranas y asegurar el abordaje de competencias básicas y específicas para el acceso a la educación superior”. Además, están ampliando a otras carreras el sistema de reconocimiento académico, a través del cual miles de estudiantes pueden cambiarse de carreras y universidad sin perder su trayectoria académica.

Juan María Segura, experto en innovación y gestión educativa, coincidió en la razón del pobre índice: “Hablar de egreso en términos comparativos, como hizo el presidente hoy, sin hablar de ingreso te hace no comparable la muestra. Nosotros tenemos bajo nivel de egreso porque tenemos ingreso irrestricto en las universidades públicas, donde se ve una gran caída de estudiantes en los primeros dos años”, sostuvo a Infobae.

En Argentina hay una diferencia exigua de graduación entre universidades públicas y privadas. En las estatales se reciben 30 cada 100 ingresantes. En las pagas, 40 de cada 100. “En privada tenés mucha transferencia. Estudiantes que empiezan en una y después se pasan a otra. En la estadística, figura como un ‘ingresado no graduado’. Por eso la poca diferencia”, explicó Segura.

Las universidades nacionales, públicas y privadas, están organizadas en su funcionamiento a través de la Ley de Educación Superior número 24.521, sancionada en 1995. El artículo 29 sostiene que “las instituciones universitarias tendrán autonomía académica e institucional”. A su vez, el artículo 30 indica que “las instituciones universitarias nacionales solo pueden ser intervenidas” cuando se presentan los siguientes casos: “a) conflicto insoluble del o de la institución que haga imposible su normal funcionamiento, b) grave alteración del orden público, c) manifiesto incumplimiento de la presente ley”.

“Las auditorías a las universidades se hacían cada ocho años y en el medio pasaba de todo”, dijo Segura. “No creo que hoy, simplemente por tener malos ratios de egreso, haya motivos suficientes para que, a través del Congreso, se disponga una intervención”, continuó.

Sin embargo, el experto no se mostró tan preocupado por el indicador de egreso, más allá pedir por por mayor “racionalidad administrativa”, como por la calidad del aprendizaje. A los cinco años de recibirse -incluso, en ocasiones, antes-, lo aprendido ya no les es útil a los recién profesionales. El dato se desprende de la Encuesta 2017, presentada en el III Congreso de Educación y Desarrollo económico.

“La mención que hace hoy Macri no es casual”, consideró Segura. “Finocchiaro se siente mucho más cómodo en el mundo universitario que en el escolar y sabe que es un territorio inexplorado por Bullrich porque a él le interesaba de la escuela primaria para abajo”.